Vas conduciendo por la carretera y ves un perro deambulando por el arcén. Sales del súper y hay un gato flaco maullando junto a un contenedor. Bajas al parque y te encuentras un cachorro solo, sin collar, sin nadie que lo reclame. En España se abandonan más de 285.000 perros y gatos cada año según el último estudio Él Nunca Lo Haría de la Fundación Affinity, y aunque el verano no es —al contrario de lo que se cree— la época con más abandonos, sí es cuando más gente se cruza con ellos: viajamos más, salimos más y estamos más tiempo en la calle.
Si te acabas de encontrar en esa situación, esta guía es para ti. Vamos paso a paso.
Paso 1: Observa antes de actuar
Antes de acercarte, tómate 30 segundos para valorar la situación. No todo animal solo es un animal abandonado: puede ser un perro perdido cuya familia lo está buscando desesperadamente a pocos metros, o un gato de colonia con cuidadora asignada.
Fíjate en:
- ¿Lleva collar, chapa identificativa o arnés? Es la primera pista de que tiene dueño.
- ¿Está limpio, tiene buen aspecto, parece bien alimentado? Un animal que lleva días o semanas en la calle se nota: pelaje sucio, delgadez visible, heridas.
- ¿Su comportamiento es de miedo, de búsqueda o de confianza? Un perro perdido suele estar nervioso y busca activamente a alguien conocido. Un abandonado tiende a estar desorientado o retraído.
- ¿Hay más animales similares en la zona? En el caso de gatos, puede ser una colonia felina gestionada por el ayuntamiento o una asociación.

Paso 2: Asegura tu seguridad y la del animal
Un animal asustado —aunque sea el más dulce del mundo en circunstancias normales— puede morder o arañar por puro instinto. Nunca te lances a cogerlo en brazos sin más.
- Habla con voz calmada y agáchate para no parecer una amenaza.
- No lo persigas si huye. Muchos animales atropellados lo son cuando alguien intenta atraparlos y salen corriendo hacia la carretera.
- Si tienes agua o algo de comida a mano (una galleta, restos de bocadillo), ofrécesela sin forzar el contacto.
- Si está en una carretera o zona peligrosa, prioriza detener el tráfico antes que agarrarlo: enciende las luces de emergencia, avisa a otros conductores.
Paso 3: Si el animal está herido o en peligro
Si ves sangre, cojera evidente, dificultad para respirar o cualquier signo grave, es una urgencia veterinaria. En España tienes tres vías inmediatas:
- Llama al 112. Coordinan con Policía Local, Guardia Civil y servicios veterinarios de urgencia.
- Contacta con la Policía Local del municipio. Suelen tener protocolo con clínicas veterinarias concertadas y centros de acogida municipales.
- Llama al SEPRONA (Servicio de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil) si estás en zona rural o en carretera. Teléfono: 062.
Cualquier veterinario está obligado a atender una urgencia vital de un animal herido en la vía pública. Lo que no siempre está claro es quién paga después. Si lo llevas tú a una clínica, deja constancia por escrito de que es un animal encontrado y que has avisado a las autoridades: eso te libra de asumir el coste como si fuera tuyo.

Paso 4: Comprueba si tiene microchip
Este es el paso que más gente se salta y el más importante. Solo el 25% de los perros y el 5% de los gatos que llegan a los refugios en España tienen microchip, pero de los perros identificados, seis de cada diez se reencuentran con su familia. Si el animal lleva chip, es probable que no esté abandonado sino perdido, y hay una familia buscándolo.
Cualquier veterinario, protectora o unidad canina de la policía puede leer el chip gratis con un lector. En menos de un minuto se sabe si tiene registro y a quién avisar.
No te saltes este paso aunque estés seguro de que «está abandonado». Un perro sucio y flaco puede llevar solo tres días perdido y su familia estar volviéndose loca buscándolo.
Paso 5: A quién llamar en España
Si el animal no está herido pero claramente no tiene dueño ni está identificado, estos son tus contactos por orden de prioridad:
1. Policía Local del municipio. Son la vía oficial. Casi todos los ayuntamientos tienen convenio con un centro de acogida o protectora para recoger animales abandonados. Ellos vienen, se lo llevan y lo escanean.
2. Protectoras y refugios de la zona. Suelen estar saturados, sobre todo en verano, pero pueden orientarte, prestarte una transportadora o darte contactos veterinarios. En la app de Pettly puedes ver las protectoras oficiales más cercanas a tu ubicación, con sus datos de contacto directo, para avisarles rápido.
3. Ayuntamiento (concejalía de sanidad o medio ambiente). Si en tu pueblo no hay policía local disponible 24h, el ayuntamiento es el responsable último de gestionar animales abandonados.
4. Grupos vecinales y redes sociales locales. Publicar una foto en el grupo de vecinos del barrio, en Facebook local o en cuentas de Instagram de protectoras puede localizar al dueño en horas si el animal se ha perdido cerca.
Si estás en Barcelona o Cataluña
En Barcelona ciudad, el Centre d’Acollida d’Animals de Companyia de Barcelona (CAACB) es el organismo municipal que recoge animales abandonados. Puedes avisar a la Guardia Urbana (092) o al 010 (información municipal) para que lo gestionen.
En el resto de Cataluña, cada municipio tiene su propio protocolo, pero la Guardia Urbana o Policía Local siempre es el primer contacto. Los Mossos d’Esquadra (112) intervienen en casos de maltrato o cuando el municipio no tiene servicio propio.
Si el animal está en una carretera catalana, avisa también a los Agents Rurals de la Generalitat, especialmente si es en zona natural o de montaña.

Qué NO debes hacer
Hay tres errores que se repiten mucho y que empeoran la situación:
- No lo lleves directamente a tu casa sin avisar a nadie. Legalmente, quedarte con un animal sin haber gestionado antes su identificación puede considerarse apropiación indebida si tiene dueño. Además, si está enfermo puede contagiar a tus mascotas.
- No lo sueltes «en un sitio mejor». Reubicar animales agrava el problema: se desorientan, no encuentran comida y suelen acabar atropellados o cazados.
- No publiques su ubicación exacta en redes abiertas. Suena raro, pero hay gente que aprovecha estos anuncios para robar animales (sobre todo cachorros y razas concretas). Da la zona general y contacta en privado.
¿Y si quiero quedármelo?
Es una reacción muy común: te encuentras un animal, lo cuidas unos días, y ya no puedes imaginarte devolviéndolo. En España el procedimiento suele ser el siguiente:
- Se avisa a las autoridades y se comprueba el chip.
- Si tiene dueño, se le devuelve. Si no, entra en un periodo de «adopción preferente» en el que quien lo encontró suele tener prioridad para adoptarlo legalmente, tras un plazo de espera (normalmente 20 días) para dar opción a que aparezca la familia original.
- Una vez formalizada la adopción, se hace el cambio de chip a tu nombre y ya es tuyo legalmente.
Este proceso protege tanto al animal como a ti: garantiza que no hay una familia buscándolo y que la adopción es legal.
Si al final el animal no puede quedarse contigo pero quieres asegurarte de que encuentra hogar, puedes conectar con protectoras oficiales a través de Pettly para que gestionen su acogida y adopción de forma responsable. Pettly conecta directamente a personas adoptantes con protectoras verificadas de toda España, así que el animal que has salvado puede acabar en una familia que lo esté buscando activamente.
En resumen
Encontrarse un animal abandonado o perdido es una situación estresante, pero actuar bien marca la diferencia entre que ese perro o gato vuelva con su familia, encuentre un nuevo hogar, o acabe siendo uno más de las cifras de abandono. Los pasos son claros: observa, asegura, comprueba el chip, avisa a las autoridades y a una protectora, y decide con calma qué papel quieres tener tú en su historia.
Y si esta experiencia te ha hecho plantearte adoptar, descarga Pettly y descubre a los animales que están esperando familia en las protectoras más cercanas a ti. Cada adopción vacía un espacio en un refugio saturado y salva, indirectamente, otra vida.